En este mes de septiembre se cumplirán 149 años del Convento del Gran Oriente de Francia (GODF) en el que se aprobó la reforma agnóstica de la Constitución de esa obediencia, suprimiendo su artículo primero en donde hasta ese momento se fijaba la existencia de Dios y la inmortalidad del alma como fundamento de la masonería. La propuesta había sido presentada por el pastor protestante Frédéric Desmons, entonces miembro del Consejo de la Orden y afiliado a la logia Saint Geniès de Maloirès, quien planteó que se anulara la base dogmática que hasta entonces sostenía la Constitución del GODF, un asunto que la asamblea respaldó por amplia mayoría.
