Un escritor y referente político opositor, figura destacada de la masonería del país, fue expulsado de la Gran Logia de Cuba (GLC) el pasado 20 de marzo, después de un proceso disciplinario interno. La decisión se produjo tras una ponderación de su conducta, acusado de desacato a la autoridad de la Orden y de violar dogmas masónicos. Sectores críticos descalificaron el juicio por tener un supuesto carácter político.

