Steve Banon - Leon XIV

La reciente elección del cardenal Robert Francisc Prevost como León XIV ha generado fuertes reacciones en sectores conservadores, especialmente entre figuras como Steve Bannon, exasesor de Donald Trump y voz prominente del movimiento MAGA (Make America Great Again). Bannon ha calificado la designación como «un voto anti-Trump de los globalistas de la Curia».

No conforme con esta crítica, también ha insinuado que el nuevo pontífice representa una continuidad ideológica con el Papa Francisco, a quien tilda de «marxista convencido».

Desde círculos cercanos a la ultraderecha estadounidense, como la activista Laura Loomer, se ha acusado a Prevost de ser «anti-Trump, anti-MAGA y partidario de políticas migratorias abiertas». Estas críticas podría reflejar una tensión más profunda entre dos visiones del mundo: el globalismo y el soberanismo.

Definición de globalismo y su contraste con el soberanismo

  • Globalismo: Corriente que promueve la interdependencia entre naciones, priorizando acuerdos supranacionales, libre circulación de personas y bienes, y una gobernanza colectiva. Sus detractores lo asocian con élites desconectadas de las identidades locales.
  • Soberanismo: Defiende la primacía de los Estados-nación, el control estricto de fronteras y la preservación de tradiciones culturales autóctonas. Bannon y el MAGA son exponentes de esta línea.

Una perspectiva iniciática

Desde la óptica masónica y las escuelas iniciáticas, este conflicto podría interpretarse como un reflejo de la eterna dialéctica entre unidad y diversidad. Mientras el globalismo enfatiza valores compartidos de manera universal —principio cercano a los ideales masónicos más amplios—, el soberanismo resguarda las particularidades que dan sentido a símbolos iniciáticos -como podría caracterizarse a las incontables adaptaciones de los ritos a lo largo de las diferentes culturas que los practica-.

Bannon ya había advertido que Prevost era «uno de los cardenales más progresistas» y cercano a Francisco, destacando su experiencia en América Latina, región donde la Iglesia católica ha adoptado posiciones sociales más centradas en el drama social de la pobreza y la exclusión. Para él, el «peor escenario» se materializó.

Alta tensión

Más allá de las polarizaciones políticas, la elección de León XIV invita a contemplar cómo las estructuras de poder —sean eclesiásticas, políticas o iniciáticas— navegan en una constante tensión entre la tradición y la transformación.

¿Es quizás este pontificado un llamado a reinterpretar la espiritualidad en un mundo interconectado? Todavía la respuesta se encuentra en construcción. La historia, y los ritos que la custodian, podrán expresar la última palabra.

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