Las logias israelíes se distribuyen por todo el territorio y se organizan en diversas regiones, operando en múltiples idiomas. El área de Tel Aviv destaca por su diversidad lingüística y concentra el mayor número de talleres, con dieciocho logias que trabajan en hebreo, rumano, francés, español, turco, inglés y ruso, incluyendo algunos talleres de instrucción e investigación. La Gran Logia de Israel celebra sus reuniones en hebreo el un calendario específico y anticipado.
La francmasonería en Israel cuenta con una historia larga y continuada. La Gran Logia del Estado de Israel se consagró el 20 de octubre de 1953 en el Salón de la YMCA en Jerusalén. No obstante, la primera logia masónica en la región, la Royal Solomon Mother Lodge N° 293, bajo la obediencia de la Gran Logia de Canadá en Ontario, celebró su primera tenida mucho antes, el 7 de mayo de 1873, en las Canteras del Rey Salomón en Jerusalén. Previamente, el 13 de mayo de 1868, una asamblea ocasional de masones ya había realizado una ceremonia de monitoreo en el mismo lugar simbólico.
Mientras tanto, día a día se aprecia como el conflicto en Gaza, que se intensificó a partir de octubre de 2023, ha tenido un costo humano devastador, con cifras que reflejan una de las crisis humanitarias más graves del siglo XXI. Y las personas se preguntan de qué modo se vive y se enfrentan crisis tan extendidas en el tiempo y que van dejando una secuela de muerte y dolor en la sociedad. La pregunta adquiere mayor dramatismo en particular en las logias, porque se estima que estos hechos del mundo profano repercutirán allí más intensamente, debido a que sus miembros habrán cultivado una especial conciencia del destino y la trascendencia humanas.
Cifras que dan escalofríos
Según las estimaciones del Ministerio de Salud de Gaza, respaldadas por organismos internacionales como la ONU, el número de fallecidos supera por estas horas las 63.000 personas, mientras que los heridos alcanzan los 145.000. Estas cifras, que continúan aumentando debido a la naturaleza prolongada del conflicto, incluyen una proporción excepcionalmente alta de víctimas civiles, estimada en aproximadamente un 83%, según análisis basados en datos de inteligencia israelí que habrían sido filtrados. La densidad poblacional de Gaza, combinada con los combates en áreas urbanas, ha exacerbado el impacto humanitario.
Organización y membresía
Según lo informa la página web de la institución, la región de Jerusalén alberga seis logias, cinco de ellas trabajan en hebreo y una en inglés. Por su parte, el área de Haifa cuenta con ocho talleres, siete en hebreo y uno en inglés. La zona norte incluye seis logias distribuidas en ciudades como Tiberíades, Acco, Nahariya, Nazareth y Shefar’am, que operan en hebreo y árabe. La región central cuenta con ocho logias en ciudades como Hadera, Netanya, Raanana, Petah Tiqva y Ramat Gan, que trabajan principalmente en hebreo, inglés y español. Finalmente, el sur del país alberga cinco talleres en hebreo localizados en Eilat, Ashkelon, Beer Sheeba, Rehovot y Ashdod.
La estructura de las logias se basa en el idioma de trabajo, lo que permite a los integrantes participar en su lengua preferida. El hebreo constituye el idioma predominante, aunque también operan logias en inglés, español, francés, rumano, turco, ruso y árabe. Los documentos consultados no proporcionan información explícita concerniente al número total de miembros de la Gran Logia ni de sus logias individuales.
El YMCA Hall de Jerusalén, el espacio en el que fuera constituida la obediencia, es un emblemático edificio de 1933 gestionado por la Asociación Cristiana de Jóvenes. Para la ciudad simboliza la unidad y el diálogo intercultural gracias a su arquitectura que fusiona elementos bizantinos, románicos y orientales. Su salón principal acogió dicho evento masónico no por vinculación doctrinal, sino por su tradición como lugar de encuentro cívico y cultural para diversas comunidades de Jerusalén, reforzando así su papel histórico como puente entre tradiciones en Tierra Santa.
Posicionamiento ante conflictos regionales
Si bien no existen declaraciones públicas que confirmen una posición específica, la lógica institucional sugiere que su labor se orientaría principalmente a fomentar valores humanitarios y de entendimiento mutuo, evitando algunas acciones que pudieran fracturar la unidad interna o desviar el focus de su propósito iniciático.
A partir de los principios universales que rigen en masonería, puede deducirse que la Gran Logia del Estado de Israel mantendría una posición de neutralidad política frente a cualquier conflicto bélico o disputa territorial. Esta deducción se sustenta en la tradición de la Orden, que recomienda evitar la discusión de temas políticos y religiosos dentro de las tenidas, con el fin de preservar la armonía fraternal entre sus obreros. Dada la composición multicultural y plurilingüe de sus logias, resulta plausible inferir que la institución priorizaría el trabajo simbólico, el desarrollo moral y la promoción del diálogo por encima de cualquier posicionamiento externo.
Pero, estos asertos no dejan de ser meras suposiciones, ante el silencio que se verifica en su sitio institucional.
Tragedia humanitaria
El enfrentamiento actual afecta de manera particularmente profunda a los grupos más vulnerables. Más de 18.500 niños han perdido la vida, según las cifras reportadas por las autoridades sanitarias de Gaza, mientras que organizaciones humanitarias documentan la mayor tasa per cápita de niños amputados a nivel mundial. La crisis se extiende más allá de las víctimas directas por trauma físico, ya que la destrucción de infraestructuras esenciales ha generado una catástrofe humanitaria secundaria. Se estima que al menos 303 personas han fallecido por inanición, incluyendo 117 niños, mientras que otros miles de cuerpos permanecen bajo los escombros de edificios destruidos, sin posibilidad por ahora de ser identificados o contabilizados.
Este conflicto también ha cobrado la vida de trabajadores humanitarios y periodistas, con 224 colaboradores de ayuda y 217 profesionales de la comunicación fallecidos mientras cumplían sus funciones en condiciones extremas. Las proyecciones académicas, como las publicadas en The Lancet, advierten que el número total de fallecidos –incluyendo las muertes indirectas por enfermedades y desnutrición– podría haber superado las 70.000 para octubre de 2024, aunque estas estimaciones deben interpretarse con cautela dada la complejidad de verificar datos en contextos bélicos. La comunidad internacional sigue mirando la situación con alarma y horror ante la escala sin precedentes de esta tragedia humanitaria.

