La diversidad es inherente a la existencia humana. Pero en el mundo, la idea de «normalidad» se acepta y, aunque aparenta ser universal, no está ni cerca de serlo. Este concepto, que parece tan natural y evidente, es en realidad una ficción construida a través de acuerdos tácitos, mecanismos de control y narrativas culturales. Desde la sociología hasta la antropología, pasando por la psicología y la filosofía, múltiples disciplinas han desentrañado los hilos que tejen esta idea de lo normal, revelando que no es más que una convención social, que puede cambiar en un instante y que, en muchos casos, es opresiva.
Personas distintas, diferentes marcos y normas 