Entre la búsqueda de la sabiduría y la trampa del poder, algunas instituciones atraviesan una crisis profunda. Es necesario diferenciar el trabajo introspectivo personal, de la «estalinización» de las obediencias, conformación rígida donde la burocracia y la opacidad amenazan la libertad de pensamiento. Un recorrido por las luces y sombras de la vida orgánica que invita a recuperar la transparencia y el propósito fraternal originario.

Normalmente, no distinguimos entre lo esencial y lo accesorio. Pasamos nuestra vida persiguiendo placeres que se nos escapan constantemente y nos dejan insatisfechos.
— Dalai Lama
El enfoque masónico se experimenta con dos componentes principales:
- Trabajo personal basado en la lectura y la introspección para profundizar en el conocimiento personal.
- La vida del grupo masónico en el que uno se encuentra: la logia, la obediencia, las asociaciones masónicas, las fraternidades, etc.
Lo más importante es el trabajo personal. Requiere mucho tiempo y mucha humildad, pero es lo que nos permite progresar en el camino de la sabiduría, tanto dentro como fuera de la logia.
La vida del grupo masónico es esencial para vivir el ritual; por lo demás no es desagradable, se viven buenos momentos de convivencia, se encuentran también personajes más o menos serios, pero en general sigue siendo bastante superficial.
Girar despacio en las curvas
La verdadera dificultad es poder dar un paso atrás ante las diferentes perversiones que uno puede encontrar.
- Reuniones para no hacer nada más que charlar.
- La peligrosa espiral de estructuras tecnocráticas que operan para su propio beneficio.
- El juego perverso de ocupar puestos de responsabilidad.
- Sumisión automática a una autoridad que roba la libertad de pensamiento.
- La capacidad de controlar las emociones y no caer en la trampa de la espontaneidad.
UN SABIO DIJO
El fracaso forma parte de la vida; si no fracasas, no aprenderás, y si no aprendes, no cambiarás.

Todo esto no es fácil.
Dando los primeros pasos
La esencia de la masonería se vive en una logia conocida como la Logia Azul, porque se limita a los tres primeros grados. Más allá de eso, es secundaria y ya no es verdaderamente masónica; ¡es algo completamente distinto!
La tragedia de la masonería es el fracaso de su vida obediente. La obediencia es una restricción más o menos coercitiva que desvía la reflexión de la sabiduría, centrándose únicamente en las apariencias.
Desde un punto de vista organizativo, se podría haber pensado que una Gran Logia podría ser útil para coordinar el trabajo de las logias y permitir la expresión de la autoridad moral. La historia de la masonería demuestra que esto es un engaño.
Poder y decisiones
¡La obediencia es, ante todo, una cuestión de poder! Al estudiar las normas generales, te das cuenta de que están escritas para prohibir la libertad de pensamiento y expresión.
Por supuesto, existen variaciones según la inteligencia de quienes las dirigen y, sobre todo, su capacidad para eludir la llamada «razón de Estado». En realidad, esto es excepcional. La mayoría están vinculados a conflictos de intereses que anulan su inteligencia.
La estalinización de las obediencias religiosas (SIC)
Este es un proceso que, en cierto modo, conduce a la desintegración del espíritu de benevolencia inherente al enfoque masónico, sucumbiendo a la desconfianza y la represión de los apparatchiks (NdelaR: del ruso, quienes obran como un «hombre de partido» que solo busca mantener su puesto y el poder de su grupo, sin importar los intereses de los demás). ¡No todas las obediencias sucumben a esto!
1. Todo empieza con una caída de la confianza.
- La confianza es el cemento de cualquier organización asociativa.
- Cuando no hay transparencia y se bloquea el acceso a la información, los miembros no tienen forma de verificar la coherencia entre los valores proclamados y las prácticas reales.
- Esta falta de transparencia genera sospechas, rumores, divisiones internas y pérdida de credibilidad externa.
2. Riesgo de excesos autoritarios con el pretexto de proteger la obediencia.
- El monopolio de la información promueve la concentración del poder en manos de unos pocos.
- Los líderes pueden imponer sus decisiones sin control democrático.
- Poco a poco, la asociación corre el riesgo de deslizarse hacia una estructura sectaria, donde las voces de los miembros se ven reducidas o incluso prohibidas.
Otras etapas de la decadencia
3. Luego vienen las manipulaciones y el uso del chantaje.
- Si los miembros no pueden comunicarse libremente, no podrán comparar sus experiencias ni detectar posibles inconsistencias.
- Esto abre la puerta a la manipulación psicológica (culpabilización, exclusión, presión moral).
- La información puede filtrarse o distorsionarse para favorecer intereses particulares.
4. A esto le sigue la aparición de la pobreza intelectual y espiritual.
- En una estructura iniciática o filosófica, el intercambio de ideas y experiencias es esencial.
- Al prohibir el flujo de información, impedimos el enriquecimiento mutuo, la apertura y el progreso entre los miembros.
- La asociación se está atrincherando en un dogmatismo que traiciona el ideal de buscar la verdad.
5. Y luego está la pérdida de legitimidad externa.
- Una asociación opaca inspira desconfianza entre socios, instituciones y autoridades.
- Puede ser sospechosa de ocultar prácticas ilegales, enriquecimiento personal o intenciones políticas ocultas.
- Esta falta de transparencia pone en peligro la reputación colectiva e incluso el futuro de la organización.
6. Las consecuencias psicológicas para los miembros se traducen en:
- Aislamiento: la prohibición de comunicarse crea un sentimiento de soledad y dependencia del grupo.
- El miedo a la traición: la amenaza implícita o explícita de castigo impide expresar dudas.
- Pérdida de autonomía: el miembro se acostumbra a obedecer sin cuestionar.
Conclusión: ¡El riesgo de perder el sentido!
Para mantener el poder, un grupo puede verse tentado a recurrir a procedimientos opacos. Una asociación que rechaza la transparencia y prohíbe el flujo de información traiciona sus objetivos educativos, fraternales o espirituales.
Corre el riesgo de convertirse en un lugar de poder arbitrario, manipulación y destrucción de la confianza.
¿Es posible resistir y restaurar una forma de funcionar benévola y espiritualmente inspirada?
Una gobernanza clara, unas reglas compartidas y el libre flujo de conocimientos contribuyen a fortalecer la cohesión, la legitimidad y la riqueza de la vida asociativa.
Fuente:
Parvis agradece al autor por su generosidad al compartir este artículo, que apareció publicado por primera vez en francés en este lugar. Para realce de la redacción y de los conceptos originales, y con la idea de amenizar la lectura, se agregó el énfasis de las negritas en el texto y en los subtítulos. También se realizaron ínfimas adaptaciones en el uso de mayúsculas, todo ello siguiendo el propio estilo editorial.
