La pandemia de COVID-19 redefinió nuestra sociedad, actuando como un «hecho social total» que impactó profundamente la participación ciudadana y el compromiso comunitario. Aquí se explora la merma en la participación social en instituciones, incluyendo el impacto y sus evidencias en las logias masónicas, y cómo la cuarentena exacerbó desigualdades sociales preexistentes, especialmente con la digitalización de la vida. Se analizan las consecuencias actuales y por qué el debate sobre las consecuencias de todo aquello sigue abierto, sin conclusiones definitivas.
