José de San Martín, considerado un héroe en América del Sur, admirado por su genio estratégico militar y conocido como el Padre de la Patria en la Argentina y el Perú, fue iniciado en Cádiz en 1808, donde participó activamente de la Orden junto a otros líderes de la libertad del Nuevo Continente.

En distintas ciudades, fundó también varias logias secretas -conocidas con el apelativo de «lautarinas»- para promover y organizar la revolución que lo contó como protagonista principal, de las cuales no quedaron herederos directos ya que nunca integró ninguna de las instituciones u obediencias que hoy conforman la numerosa y multifacética fraternidad de la masonería argentina.

Hoy se cumplen 174 años de su pase a la inmortalidad, o al Oriente Eterno, como se menciona ritualísticamente. Había nacido en 1778.

Por las numerosas virtudes y los generosos ideales que exhibió en sus acciones y escritos, se delinean en su figura las características que lo definirían como un Gran Iniciado, lo que es un reconocimiento muy extendido entre los masones locales.

Compartir este artículo