En Apreciaciones sobre la iniciación, René Guénon define la regularidad tradicional no como un acuerdo humano, sino como la transmisión de una influencia espiritual supraindividual. Mediante el rito y el símbolo, el autor distingue el saber académico de la realización efectiva, un proceso interior e inexpresable que busca reintegrar al ser en el orden metafísico.
