La francmasonería define el juramento o la promesa como el acto solemne que vincula al individuo con los principios de la Orden. Este ritual formaliza un compromiso de fidelidad y observancia de los deberes del recipiendario hacia la institución que le concede el ingreso o un nuevo grado en la escala de ampliación de conciencia, así como al acceder a cargos de responsabilidad o de mando.
