En un mundo dominado por el utilitarismo, donde se valora más lo que produce ganancias inmediatas, los emergentes culturales como la literatura, la filosofía y el arte, entre otras disciplinas, pueden ser actividades etiquetadas de «inútiles», olvidando que cumplen funciones esenciales, como preservan la memoria, cultivan la imaginación, fomentan el pensamiento crítico y enriquecen la vida humana de maneras que no pueden ser medidas en términos rentísticos.

La utilidad de lo inútil de Nuccio Ordine aborda justamente la esencia de este dilema, ya que es un ensayo que explora la paradoja del valor de aquello que la sociedad moderna tiende a considerar inútil, especialmente en el ámbito del conocimiento humanístico y artístico. El autor argumenta que los saberes que no tienen una aplicación práctica directa, o que no generan beneficios económicos, son fundamentales para el desarrollo espiritual y cultural de la humanidad.

«Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida.»

Este es una situación problemática que impacta en forma directa en quienes practican disciplinas iniciáticas, como la masonería, entre otras, cuando se realiza una ponderación de actividades en la agenda de las personas y se desecha aquello que no tiene valor económico.

Nuccio Ordine fue un filósofo, escritor y profesor italiano que falleció hace poco más de un año, y que había nacido en 1958 en Calabria, Italia. Se hizo conocido por su trabajo en el campo de la literatura comparada, estudió en diversas universidades en Italia y el extranjero, y ha sido profesor de literatura italiana en la Universidad de Calabria, además de haber impartido conferencias en prestigiosas instituciones académicas de todo el mundo y de ser miembro de academias literarias y científicas.

En esa obra, Ordine colabora a desentrañar algunas respuestas, cuando critica la tendencia contemporánea a subordinar todas las ocupaciones al criterio de la rentabilidad, lo que a su criterio lleva al desmantelamiento de instituciones culturales y educativas que no generan beneficios tangibles. Argumenta que la obsesión por la utilidad práctica conduce a una sociedad empobrecida espiritualmente, incapaz de apreciar la belleza y el conocimiento por su propio valor.

Además, en La utilidad… incluye reflexiones sobre la historia de grandes descubrimientos científicos que, aunque inicialmente fueran considerados inútiles, han tenido aplicaciones prácticas muy importantes, reforzando con ello la idea de que el conocimiento, independientemente de su utilidad inmediata, es un bien en sí mismo y debe ser valorado como tal.

Entre sus trabajos más difundidos se encuentran El umbral de la sombra: Literatura, filosofía y pintura en Giordano Bruno (2007), Clásicos para la vida: Una pequeña biblioteca ideal (2017), Los hombres no son islas: Los clásicos nos ayudan a vivir (2018), Tres coronas para un rey: Lección sobre el amor, la muerte y la vida eterna en el Renacimiento (2009) y Giordano Bruno y la tradición hermética (2002).

«El hombre moderno, que ya no tiene tiempo para detenerse en las cosas inútiles, está condenado a convertirse en una máquina sin alma. Prisionero de la necesidad, ya no está en condiciones de entender que lo útil puede transformarse en ‘un peso inútil, agobiante’ y que si ‘no se comprende la utilidad de lo inútil, la inutilidad de lo útil, no se comprende el arte’.»

Compartir este artículo