El antiguo cementerio central de Neuquén se ha convertido en un atractivo para el necroturismo, convocando a visitantes interesados en la muerte y lo sobrenatural, al punto de que desde este año se ofrecen recorridos guiados que contagian a los participantes de la particular atmósfera del lugar.

Estas visitas, contratadas como un simple paseo, proporcionan sin embargo una experiencia inmersiva que conecta a los asistentes con los orígenes de la ciudad. Expertos en historia desvelan la relación de Neuquén con la masonería, evidente en la arquitectura de mausoleos y nichos.

También exploran leyendas urbanas, como la famosa «Dama de Blanco», un espíritu que, según relatos, aparece levitando en los jardines de una citadina fortaleza emblemática de principio del siglo XX construida por el abogado y poeta colombiano Eduardo Talero.

Experiencias similares se pueden vivenciar en diversos cementerios y monumentos históricos del mundo, y en particular en Buenos Aires se pueden contratar excursiones al cementerio de La Recoleta, del mismo modo que en otras importantes ciudades de provincias.

Uno de los puntos destacados es la conexión de la ciudad con la masonería, ya que varios gobernadores y figuras políticas han sido miembros de logias masónicas, lo que ha influido en la arquitectura del lugar.

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