caballero templario

Jacques de Molay (c. 1240–1314) fue el último Gran Maestre de la Orden del Temple. Había adquirido mando de división en 1265 y asumido la jefatura máxima de los templarios en 1292. Fue ejecutado en la hoguera por Felipe IV de Francia, acusado de herejía, en connivencia con el papa Clemente V.

De Molay, originario de Haute-Saône (Francia), nació en el seno de una familia de la pequeña nobleza. Supo aprovechar su educación y habilidades diplomáticas para ascender dentro de la organización, que respondía únicamente al papado. En 1265, fue nombrado comandante de una división, designación que al parecer reflejaba su influencia.

Razones de su muerte

A principios del siglo XIV, el rey Felipe IV de Francia (Felipe el Hermoso), endeudado fuertemente con la orden, inició una campaña para destruir a los templarios. En 1307, se ordenó la detención masiva de sus miembros, acusándolos de herejía, blasfemia y prácticas inmorales (como la negación de Cristo o la adoración de ídolos).

Los templarios prestaban dinero a reyes y nobles, a cambio del pago de intereses. Felipe IV era uno de sus beneficiarios, pero se había excedido de los límites y había llegado la hora de pagar.

Antecedentes de los templarios

La Orden del Temple, oficialmente conocida como la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón, fue una de las órdenes militares cristianas más poderosas de la Edad Media. Sus antecedentes están profundamente ligados al contexto histórico, religioso y político de las Cruzadas y la Europa medieval. Fue fundada en 1119 con el objeto de cuidar a los cristianos que viajaban al Asia occidental, veinte años después de la recuperación de Jerusalén con la primera Cruzada del papa Urbano II.

Los Caballeros Templarios -que recibieron reconocimiento pontificio en 1129- acumularon una gran cantidad de riquezas y se convirtieron en prestamistas influyentes debido a las donaciones de tierras, dinero y bienes por parte de la nobleza europea. El papado había dispuesto una exención general de impuestos, que contribuyó a la acumulación de fortuna. Además. crearon un sistema de crédito, por el cual guardaban el dinero de los peregrinos hacia Tierra Santa, fondos que siendo depositado en origen podían ser retirados en destino, al estilo de los bancos actuales.

Según relatos de la época, fueron muy eficientes en la explotación agrícola de sus tierras, y trazaron rutas comerciales tanto terrestres como marítimas, llegando a controlar una flota propia.

Gran Maestre

En 1292, fue elegido Gran Maestre, liderando a esa fuerza durante un período crítico: la pérdida de los últimos bastiones cristianos en Tierra Santa (como la caída de Acre en 1291).

Jacques de Molay encarna el fin abrupto de los templarios. El 18 de marzo de 1314, fue quemado en la hoguera en la Île de la Cité, luego de ser tortura y obligado a declarar contra sí mismo. Según la leyenda, antes de morir, maldijo a Felipe IV y al papa Clemente V (quien había disuelto la orden en 1312), profetizando que ambos morirían antes de un año, maldición que se cumplió en los hechos al fallecer tanto el rey como el Papa en ese lapso.

Esta maldición, inmortalizada en la novela Los Reyes Malditos de Maurice Druon, alimentó su aura de mártir y rebelde contra la tiranía. También en Nacidos en la sangre (Born in blood), de John J. Robinson, se traza cierto paralelismo entre ellos –Felipe IV y Clemente V-, quienes sumados a la Orden de Malta corporizarían a los tres asesinos codiciosos que matan al arquitecto del Templo, en la denominada leyenda hirámica de la masonería.

La Orden de Malta (o de los Hospitalarios) fue coexistente con los templarios y además heredó los bienes de la Orden del Temple, por orden papal, luego de la disolución.

Legado histórico y cultural

Hoy en día, la figura de Jacques de Molay sigue inspirando la literatura, la poesía, el cine y las series contemporáneas. Su historia, con notas de heroísmo y tragedia, continúa siendo transitada en la cultura popular.

Las principales razones residen en que constituye un símbolo de injusticia, por el abuso de poder y la manipulación política que lo condujo a la muerte. Además, algunas teorías han atribuido a los templarios la supuesta custodia del Santa Grial y otras reliquias perdidas, por lo cual se encuentran aún envueltos en un halo de mito y esoterismo.

Esto queda demostrado al aparecer mencionados en libros, películas y series, como Assassin’s Creed o El código Da Vinci, aunque muchas de estas representaciones mezclan historia y ficción.

Relación con la masonería

La posible relación entre la Orden del Temple y la masonería moderna es un tema del que no existe evidencia histórica sólida que confirme una conexión directa, aunque ha generado mucha especulación, mitos y teorías la idea de un vínculo entre ambas.

El origen de estas leyendas se fundamenta en que durante el surgimiento de la masonería moderna en el siglo XVIII, algunos grupos masónicos comenzaron a incorporar elementos simbólicos y rituales asociados con los templarios. Tras la disolución de la Orden en 1312, surgieron leyendas que afirmaban que algunos templarios habían escapado y mantenido sus tradiciones en secreto (ver el libro de Robinson). Estas historias fueron adoptadas por ciertas ramas de la masonería.

Por ejemplo, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado contiene algunos grados que hacen referencia a los templarios, utilizando su simbolismo y presentándolos como modelos de virtud caballeresca. No es el único rito que ha incorporado estos detalles, pero sí es el más extendido y donde se evidencia sin esfuerzo. Abajo, un somero abordaje al respecto:

En paralelo, en el siglo XVIII, se fundó en Inglaterra una organización masónica llamada Orden de los Caballeros Templarios, que se inspiraba en la historia y los ideales de los templarios medievales, aunque sin una conexión histórica real.

Falta de evidencia histórica

Tras la persecución de Felipe IV de Francia y la disolución papal, no hay registros fiables que indiquen que los templarios sobrevivieran como organización secreta. Por el contrario, hay coincidencia entre masonólogos acerca de que la masonería surgió en el siglo XVII y XVIII a partir de los gremios de constructores (masones operativos), evolucionando hacia una organización filosófica y fraternal. No hay pruebas de que estos gremios tuvieran vínculos con los templarios, aunque el halo misterioso y romántico resulte tentador.

Herencia simbólica y cultural

Sin embargo, a falta de una conexión directa, se podría afirmar que los templarios han influido en la masonería (y en otras sociedades misteriosas) de sutiles maneras, como por ejemplo:

  • Ideal caballeresco: Los masones adoptaron el ideal de caballerosidad y servicio asociado con los templarios.
  • Simbolismo: Algunos símbolos masónicos, como la cruz patada (cruz templaria), han sido reinterpretados y utilizados en rituales masónicos.
  • Leyendas y mitos: Historias como la custodia del Santo Grial o la búsqueda de conocimiento arcano han sido incorporadas a ciertos ritos masónicos.
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