Más de veinte instituciones de cuatro continentes sellaron hace pocos días su compromiso con la Unión Masónica Liberal Internacional (UMLI), una iniciativa que en apenas seis meses ha logrado constituirse en un imán que atrae distintas miradas en el orbe, a punto tal que nuclea a obediencias europeas, africanas, americanas y asiáticas.
Un encuentro, celebrado en París el pasado 18 de junio, logró reunir a representantes -entre otros- de la Gran Logia Simbólica de Lusitania, el Gran Oriente de Rumania, el Gran Oriente de Suiza, la Gran Logia Liberal de Turquía, el Gran Oriente de Polonia, el Gran Oriente de Hungría, la Orden Masónica Internacional de Delfos y la Gran Logia Simbólica de Portugal, junto al anfitrión el Gran Oriente de Francia (GODF). Estas instituciones, diversas en sus orígenes geográficos, han logrado alcanzar una adhesión en los planes de actividad.
De las ideas a los hechos
«Ya no es tiempo de discursos, sino de manos a la obra», declaró un portavoz del GODF, que ahora ocupa un escaño en el Comité Directivo de la UMLI. La organización fue fundada el 4 de diciembre pasado.
Con su programa de acción ha roto con el tradicional modelo de congresos teóricos, para priorizar proyectos concretos. Entre sus primeras iniciativas destacan iniciativas educativas para jóvenes, investigaciones sobre ética en inteligencia artificial y una campaña transnacional por la igualdad de género, esta última en colaboración con logias africanas y asiáticas.
Un modelo flexible para desafíos complejos
La UMLI ha optado por una estructura deliberadamente ágil. «No queremos replicar la pesadez burocrática que a veces paraliza a las organizaciones internacionales», explicaron desde la Orden Masónica Internacional de Delfos. Este enfoque permite que, por ejemplo, una propuesta surgida en la Gran Logia Liberal de Turquía pueda recibir apoyo logístico del Gran Oriente de Hungría sin trámites interminables.
El éxito de convocatoria de la novísima estructura parece confirmar algún anhelo de renovación dentro de la Orden. Las primeras acciones se materializarían antes de fin de año, mientras pareciera que esta alianza trasciende lo simbólico: desde la defensa de minorías en Polonia hasta talleres de paz en Rumania, cada obediencia aporta su singularidad en el marco de un proyecto colectivo amplio y variado.
La información ha sido difundida por la web francesa gadlu.info y el original puede leerse haciendo clic aquí.
