La cultura «woke» está ahora amplificando el debate que originó desde su surgimiento, cuando colaboró en la visualización y corrección de ciertos estados y costumbres sociales negativas, pero en este momento está siendo vista por algunos como una nueva religión, con un canon rígido de creencias y prácticas específicas, que augura y podría condenar a los pecadores al infierno en vida de la cancelación.
