El conocido masón colombiano Iván Herrera Michel reinstaló hace pocos días un dilema ético: la masonería debe elegir entre evolucionar hacia una sociedad equitativa o quedar anclada en prejuicios del pasado. Según su perspectiva, sin alinearse con los derechos humanos, la Orden traicionaría su esencia ilustrada y su papel histórico como faro de progreso.
En el artículo «Masonerías antiderechos», de Iván Herrera Michel, analiza la contradicción interna en la masonería entre su ideal de progreso social y sectores conservadores que resisten avances en derechos humanos. Michel destaca que, aunque la Orden históricamente promovió la libertad y la razón, hoy alberga grupos que rechazan la igualdad de género, los derechos LGBTQ+, la justicia racial y la inclusión de minorías, usando una interpretación rígida de la tradición como excusa.
Redes y discordia
Estas posturas «antiderechos», visibilizadas en redes sociales, se manifiestan en exclusiones sistemáticas (mujeres, indígenas, personas con discapacidad) y en el soslayamiento de debates sobre diversidad. Michel critica que tales actitudes contradicen los principios masónicos de fraternidad y universalidad, y alerta sobre el riesgo de que la institución pierda relevancia si no se adapta al siglo XXI.
El autor subraya que la Masonería no puede limitarse a discursos abstractos: debe traducir sus valores en acciones concretas, revisando estructuras de poder excluyentes y enfrentando debates incómodos. Denuncia, además, que la «neutralidad» de algunos sectores encubre complicidad con la desigualdad.
El artículo completo se puede leer en su blog Pido la Palabra, y directamente haciendo clic aquí.
Quién traza con su pluma
Herrera Michel acredita una experiencia de más de cuarenta años en la Orden. Ha sido hasta hace poco la máxima autoridad de CLIPSAS, una sigla en francés que no tiene versión en castellano, cuyo nombre completo es Centre de Liaison et d’Information des Puissances Maçonniques Signataires de l’Appel de Strasbourg, que se traduce como Centro de Enlace e Información de las Potencias Masónicas Firmantes del Llamado de Estrasburgo.
Se trata de una organización internacional que agrupa a más de 100 obediencias masónicas liberales y adogmáticas de 40 países, fundada en 1961 en Estrasburgo (Francia). Su creación respondió a la necesidad de unir a logias que promueven principios progresistas dentro de la masonería, confrontando con estructuras tradicionales más restrictivas.
