anderson femenina

Las logias femeninas son consideradas irregulares por algunas obediencias, especialmente aquellas que siguen la línea de la Gran Logia Unida de Inglaterra (UGLE), debido a razones históricas, tradiciones y criterios de regularidad. Se trata de una cuestión de interpretación de las normas tradicionales, pero ciertos fanatismos hacen llegar el desacuerdo hasta acusarlas de falta de legitimidad en su trabajo.

Hoy, muchas obediencias (especialmente en Europa y América Latina) reconocen y colaboran con logias femeninas y mixtas, aunque siguen siendo rechazadas por la masonería «regular» anglosajona.

Criterios de regularidad

Según las normas establecidas por la UGLE (desde 1723 y reforzadas en 1929), para que una logia sea considerada regular, debe cumplir con ciertos requisitos, entre ellos:

  • Exclusividad masculina: Solo admitir hombres.
  • Creencia en un Ser Supremo.
  • Juramento sobre un Libro de la Ley Sagrada (generalmente la Biblia).

Como las logias femeninas no cumplen con el primer punto, son consideradas irregulares por las obediencias ligadas a la masonería inglesa.

Tradición histórica

La Orden desde 1717 se desarrolló en un contexto social donde las instituciones eran predominantemente masculinas. Aunque hubo mujeres vinculadas a la masonería (como en las logias de adopción del siglo XVIII), no fueron reconocidas como masonería «regular».

A pesar de esto, existen obediencias femeninas (como la Gran Logia Femenina de la Argentina y sus similares locales y de otras jurisdicciones) y mixtas (cuyo exponente más antiguo es el Derecho Humano, pero existen muchas más) que trabajan de manera independiente, considerándose liberales o adogmáticas.

Estas obediencias argumentan que la exclusión de mujeres es una tradición obsoleta y promueven una masonería más inclusiva.

Ortodoxia

En la Argentina, la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones es la institución más numerosa. Se encuentra reconocida por la UGLE, por lo que practica y preserva la normativa ortodoxa de mantenerse exclusivamente masculina. En sus actividades públicas suelen compartir escenario con autoridades de la Gran Logia Femenina de la Argentina.

Sin embargo, existe al menos un agrupamiento más de logias femeninas, unidas bajo otro sello distintivo, y también un mínimo de una docena de instituciones que tienen carácter mixto, nucleando cada una en su seno a centenares de iniciados a lo largo y a lo ancho del país.

La mayoría de estas órdenes conviven fraternalmente, si bien desenvuelven con autonomía su vida institucional, y son verificables -aunque no constantemente- los intercambios de miembros, como en el libro de pases de cualquier liga deportiva.

Principios básicos de 1929 

Las normas originales de la UGLE sobre la regularidad masónica reflejan una tradición patriarcal, propia del siglo XVIII. Fueron establecidas en 1929 y reformadas en 1989, mostrando en ésta última ocasión la tendencia hacia una mayor flexibilidad.

Puntos relevantes

  1. Regularidad de origen: La Gran Logia debe ser establecida por una Gran Logia reconocida o por al menos tres logias regulares.
  2. Creencia en el Gran Arquitecto del Universo: Es obligatorio para sus miembros creer en un Ser Supremo y en su voluntad revelada.
  3. Juramento sobre el Volumen de la Ley Sagrada: Las obligaciones masónicas deben tomarse sobre un libro sagrado (como la Biblia).
  4. Exclusividad masculina: Solo hombres pueden ser miembros, y no se permiten relaciones con logias mixtas o femeninas.
  5. Jurisdicción soberana: La Gran Logia debe tener control absoluto sobre los grados simbólicos (Aprendiz, Compañero, Maestro) en su territorio.
  6. Presencia de las «Tres Grandes Luces»: El Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás deben estar presentes en los trabajos.
  7. Prohibición de debates políticos y religiosos: Evitar controversias en las logias.
  8. Adherencia a los Landmarks: Respetar los usos y costumbres tradicionales de la masonería.

Revisión de 1989

Los principios originarios se reformularon, manteniendo el núcleo pero con matices significativos:

  • Flexibilización teológica: Se reemplazó «voluntad revelada» por «creencia en un Creador Supremo», ampliando la tolerancia religiosa.
  • Posible apertura futura: La prohibición de contacto con logias femeninas ya no se aplica explícitamente a las Grandes Logias, solo a logias y miembros individuales, dejando puertas abiertas a reconocimientos futuros.
  • Clarificación de términos: Se equipararon «Usos» con «Landmarks», distinguiéndolos de las «Costumbres».

Impacto en las logias femeninas

El punto 4 (exclusividad masculina) es el que directamente declara irregulares a las obediencias femeninas o mixtas. Sin embargo, la UGLE ha evolucionado en relación a ellas:

  • Colaboración práctica: Aunque no las reconoce como «regulares», trabaja con organizaciones como The Order of Women Freemasons y Freemasonry for Women (HFAF) en proyectos caritativos y educativos (Clic aquí).
  • Consejo de Grandes Logias (2024): UGLE, junto a las principales obediencias femeninas del Reino Unido, creó un foro de cooperación para promover valores masónicos compartidos, un paso histórico hacia la inclusión.

Crítica

A fuerza de distribuir certificados de regularidad o de negarlos, la Gran Logia Unida de Inglaterra, sucesora de la Gran Logia de Inglaterra, la cual había nacido a su vez de la Gran Logia de Londres y de Westminster, que fue inicialmente la Gran Logia de Londres, ha terminado por creerse la única regular.”

Las palabras del maestro Robert Ambelain (que se han parafraseado en Parvis antes de ahora) no pierden vigencia todavía (El secreto masónico, cap. 24).

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