Un ministro del gobierno español sostuvo que el Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife es un símbolo de libertad y de los derechos logrados con la democracia, en una visita realizada hace pocos días a esa ciudad para revisar los avances de la obra de rehabilitación, que comenzó en 2022 y finalizará a principios del próximo año. El proyecto ha sido posible gracias a una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado, con una inversión de tres millones de euros.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, inspeccionó los trabajos acompañado por varias autoridades, momento en el que subrayó la importancia de transmitir a las generaciones más jóvenes las diferencias entre la dictadura y el estado de derecho, destacando como avances en este período, a su parecer, decisiones como el divorcio, el matrimonio homosexual y la igualdad de género.
El edificio, que data de 1904, se inaugurará junto a un centro de visitantes que brindará información acerca de la historia y el impacto de la masonería. La rehabilitación ha sido minuciosa, respetando la simbología original y los detalles arquitectónicos del edificio, que incluye una Sala de Tenidas y otras áreas significativas.
El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, en su calidad de anfitrión mencionó que el inmueble, una joya arquitectónica y única en Europa, se convertirá en un importante atractivo turístico, especialmente para los masones.
Las autoridades elogiaron el trabajo realizado, agradeciendo al equipo técnico su esfuerzo en preservar este monumento histórico, a la par que destacaron el papel de la masonería como víctima de la dictadura, en línea con los principios de la Ley de Memoria Democrática.
Florentino Guzmán Plasencia, concejal de Santa Cruz, quien ha trabajado desde 2007 en la recuperación del lugar, recordó que este edificio fue subastado por el Ministerio de Defensa en 2001 tras haber sido utilizado como farmacia militar.
