La masonería no es un partido político. Pero, esto no obstaculiza que sus miembros, sus logias y hasta sus instituciones adopten posición frente a los acontecimientos de la vida pública.

No es necesario profundizar demasiado este concepto con sólo apreciar cualquiera de las pastillas que adornan esta página, aunque no está de más remarcar que en todas las épocas la Orden ha sido un actor trascendente en el devenir de los pueblos. El lema más difundido de ella misma, «Libertad, Igualdad, Fraternidad», impregna el derecho en todo el mundo occidental a partir del fenómeno revolucionario conocido como constitucionalismo liberal. Y, como éste, hay otros ejemplos ampliamente extendidos.

Palabra aparte merece la orientación de los trabajos en cada logia: según la impronta de su composición suelen adoptar las acciones que mandan sus preferencias intelectuales, o sus inclinaciones espirituales, o sus convicciones de distinto tipo. Pero, lo que insoslayable se halla en que muchas de ellas toman partido y se orientan hacia la vida pública o profana, cuando imbuidos de su «verdad» se comprometen a llevar los principios masónicos más allá de las puertas del taller.

Francia. Antes de las elecciones parlamentarias, hubo un llamado a defender los valores republicanos

La masonería francesa había expresado su preocupación por el posible regreso de la extrema derecha en ese país, advirtiendo que el riesgo nunca fue tan alto.

El pronunciamiento, que se emitió después de la primera vuelta desde el Gran Oriente de Francia en conjunto con otras «denominaciones», hizo un llamado a la memoria de quienes sacrificaron sus vidas por la libertad durante la ocupación nazi. Declararon que los masones no pueden permanecer en silencio ante el ahora frustrado regreso de lo que consideran fuerzas reaccionarias que socavan los principios republicanos fundamentales.

Instaron en ese momento a sus miembros a involucrarse activamente en defensa de tales valores, mediante una posición firme y unificada frente a lo que caracterizaban como la ideología del odio.

Crean Comisión Masónica Global de Derechos Humanos

Integrada por expertos en derechos humanos, abogados y profesionales de distintas nacionalidades, asumirá el objetivo de defender, asistir, representar y hacer activismo en temas de esta índole.

Tendrá sede en Estados Unidos, pero su presencia será global, con el propósito de atender violaciones contra miembros de cualquier logia masónica «debidamente reconocida», aunque declara no estar afiliada a ninguna jurisdicción.

Su competencia incluye casos de persecución política, así como la defensa de los derechos civiles.

Los venezolanos Pablo E. Otero, William Jiménez Gaviria y Jose Estebán Oria son algunos de los miembros que integran esta nueva institución humanitaria.

Denuncian crisis política en la Gran Logia de España

Acusan al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de haber ocupado la gran mayoría de los puestos más relevantes en la mayor organización masónica del país.

Txema Oleaga, senador y portavoz del PSOE en la Comisión de Justicia, fue elegido como Gran Maestre, momento desde el cual ha ido nombrando a otros militantes partidarios en cargos clave de la organización, como el Gran Diputado, el Gran Maestro Provincial de Castilla, el Gran Orador y el presidente de la Corte Masónica de Justicia, entre otros.

Esta situación ha generado malestar en otros miembros, que rememoran haber mantenido a la GLE al margen de la política, por lo cual han solicitado la convocatoria de nuevas elecciones.

Los reglamentos no prohíben que los masones tengan cargos públicos, pero señalan una ruptura de cierta tradición de imparcialidad y contemporaneidad en las funciones.

Peronistas y masones: ¿una unión inusual?

La Logia Juan Domingo Perón N° 704 es una iniciativa novedosa que busca conciliar los principios de la masonería con la doctrina justicialista. Creada en 2021, plantea un curioso vínculo entre dos entidades que históricamente han sido vistas como opuestas.

Si bien el propio Perón ingresó tardíamente en su vida a la Orden, algunos sectores de su movimiento han sido fuertemente hostiles a la masonería, acusándola de formar parte de una «sinarquía» conspirativa.

Los integrantes se proponen llevar adelante acciones que conjuguen los principios de la institución con la mirada social y humanista del Justicialismo, como se conoce formalmente a las ideas peronistas.

La existencia de este espacio podría presentarse como un intento de promover la tolerancia y la búsqueda de síntesis compartidas para la vida pública del país, a pesar de los interrogantes sobre si logrará trascender las históricas tensiones .

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