Edward Snowden, un ex agente de inteligencia estadounidense, expresó su preocupación sobre las recientes explosiones de dispositivos de comunicación, conocidos como «beepers» en Líbano, que afectaron a presuntos miembros del grupo islamista Hezbolá.
A través de la red social X sugirió que esos acontecimientos podrían ser causados por explosivos implantados, no por fallas técnicas, argumentando que a su parecer las graves lesiones observadas no coinciden con problemas de batería.
Snowden también criticó a la inteligencia israelí por su acción, que calificó de imprudente, y que dejó miles de heridos y más de una decena de muertos, comparando el incidente con terrorismo, debido al impacto causado en civiles mientras realizaban sus actividades cotidianas.
Justamente, una mirada rápida sobre lo sucedido despierta la alarma acerca de que personas inocentes sufrirán las consecuencias de lo ocurrido, pero además también llama a la reflexión en cuanto a otros componentes de los dispositivos, especialmente los teléfonos celulares, que podrían prestarse a invadir aún más la vida privada o exponer a los individuos a daños mientras se los porta próximos al cuerpo, violando una serie de derechos que se consideraban preservados por los gobiernos y los Estados.
Además, advirtió el especialista sobre el peligro que este precedente representa para la seguridad global. En coincidencia con este enfoque, numerosos analistas del mundo han advertido acerca del problema que representa para la industria de dispositivos portátiles este episodio del Líbano, por cuanto podría generar resistencias a usarlos de los propios usuarios occidentales, en razón de las amenazas implícitas que contienen.
Edward Snowden es un exanalista de inteligencia de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) y la CIA, conocido por filtrar en 2013 información sobre el sistema global de espionaje de Estados Unidos. Actualmente se encuentra exiliado en Rusia.
