Progreso y futuro

Un erudito en literatura y semántica ha puesto en tela de juicio uno de los tres pilares fundacionales que definen a la masonería francesa. El profesor emérito de literatura Roland Desné, a quien se reconoce como figura destacada en la difusión académica del Siglo de las Luces, publico hace unos años un análisis que cuestiona la validez del término «progresiva» en la Constitución del Gran Oriente de Francia (GOdF).

Quién y Qué: confusión semántica

El centro del debate se sitúa en el Artículo 1º de la Constitución del GOdF, que establece que la francmasonería es una institución esencialmente «filantrópica, filosófica y progresiva».

Desné argumenta que, a pesar de que el diccionario define «progresiva» como lo que se desarrolla gradualmente (una noción que describe perfectamente el camino iniciático y la labor constructiva de los talleres), esta interpretación no encaja con la coherencia lógica que exigen los estatutos. Si las primeras dos cualidades, filantrópica y filosófica, designan la razón de ser de la Orden, la tercera debe seguir el mismo patrón.

«Si progresiva significara ‘lo que se realiza progresivamente’, designaría una manera de ser, y no la razón de ser de la Institución,» señala Desné, rompiendo la conexión lógica de la frase.

El personaje

Roland Desné (1931-2020) fue una figura importante en el estudio de la Ilustración francesa y un francmasón reconocido del Gran Oriente de Francia. Ejerció como profesor emérito de Literatura en la Universidad de Reims y fundó la revista académica Dix-Huitième Siècle (Siglo XVIII). Su experiencia se plasmó en obras como El habla de los francmasones (2008), lo que otorgó una autoridad única a sus análisis sobre la simbología y los textos constitucionales.

Cuándo y Dónde: origen de la discordia

El problema del término se remonta al Convento de 1849 del Gran Oriente de Francia. En ese año, la entidad introdujo la tríada de adjetivos, junto con la divisa «Libertad, Igualdad, Fraternidad», en un contexto de fuerte agitación social tras la Revolución de 1848.

La Masonería, según Desné, buscaba alinearse y promover el desarrollo de la democracia y la emancipación social. En ese momento, la Orden se identificaba como promotora de las «ideas progresivas», entendidas como ideas favorables al progreso político y social.

Cómo y Por Qué: elección del término

¿Cómo llegó la palabra «progresiva» a los estatutos, en lugar del término más adecuado y contemporáneo que ya existía? Desné realiza un recorrido histórico por la evolución del lenguaje para ofrecer el porqué.

El término «progresista» (progressiste) apareció en los diccionarios en 1846, refiriendo una conexión inequívoca con la idea de progreso (progrès), evitando la ambigüedad de «progresiva» (progressif), que también se utilizaba para describir un aumento gradual. Sin embargo, los masones de 1849 optaron por el término «progresiva» por una simple razón, según Desné: el purismo de la tradición francesa.

Neologismos y arcaísmos

En el siglo XIX, los redactores de estatutos evitaban el uso de neologismos. Para 1849, «progresista» era considerado todavía un término nuevo, mientras que «progresiva» gozaba de mayor antigüedad. Los Hermanos buscaron un término con antecedentes para proclamar que ellos eran partidarios y artesanos del progreso.

Desné concluye que, desde el punto de vista semántico, el caso está zanjado: la palabra «progresiva» ha quedado arcaica. Su significado original, «que es partidario del progreso», fue completamente reemplazado por «progresista» en el uso común. Un futuro Convento, sugiere el profesor, debería cambiar la palabra «progresiva» por «progresista» para honrar fielmente la intención política y social que los masones del siglo XIX querían manifestar.

Original:

El artículo de puño y letra de Roland Desné de publicó por primera vez en la revista Humanisme del Gran Oriente de Francia y fue reproducido textualmente en cairn.info.

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2 comentarios en «¿“Progresiva” o “progresista”?»
  1. Pero se debe tener en cuenta que, hoy por hoy, «progresista» designa una corriente política definida, herencia de la socialdemocracia europea conjugada con los estudios sociales de las universidades norteamericanas. Y la Masonería no puede adherir a una forma política tan concreta, que puede no concordar con la ideología política de algunos Hermanos. Recordemos que la Masonería fue creada para permitir la unión de hombres que, por motivos políticos o religiosos, de otra forma hubieran estado permanentemente separados (Constituciones de Anderson).

    1. El artículo plantea para la Argentina una circunstancia ambigua, porque si bien la palabra también ha tenido un uso partidario, es más apropiada que progresiva (que alude a la gradualidad, y no al objetivo de sus acciones). Se debe anotar este peligro de confusión. En este país -a tu favor QH-, hasta hay un partido Demócrata Progresista. El debate planteado por la nota, como se refiere al ámbito francés por la constitución del GODF, posiblemente no tienen noticia de quien fue nuestro admirado Lisandro de la Torre. Sería muy interesante conocer la fórmula que se ha plasmado en sus respectivas constituciones las casi quince obediencias que actúan en este país, donde las que conozco desde adentro utilizan ya la palabra progresista, salvo una en particular que -curiosamente- tiene su sede central en Francia, aunque la matiza utilizando ambos términos. Siempre agradecidos en Parvis por tus sabios comentarios. Saludos fraternos!

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