iniciación a la masonería

Julio Martínez invita a adentrarse en la historia de la masonería, desmitificando tanto las visiones demoníacas como las angelicales que la rodean, en este artículo redactado en tercera persona. Desde su transformación en 1717 hasta su expansión global, el libro explora la evolución de esta fraternidad, su impacto social y político, y su lucha contra la persecución. Una obra muy novedosa para comprender la institución desde una perspectiva histórica y divulgativa.

Iniciación a la masonería. Un recorrido a las logias del mundo pretende ser un primer paso para desentrañar tanto la visión «demoniaca» como la «angelical» existente en torno a las sedes iniciáticas. En el título se anhela un acercamiento certero a lo que —en realidad— ha supuesto la hermandad desde que el 24 de junio de 1717 adoptase su fórmula actual. Se trató de la «fraternidad especulativa» o moderna, frente a la «operativa» o procedente de los gremios de constructores de catedrales medievales.

Desde ese momento, diferentes instancias —tanto políticas como religiosas— comenzaron a perseguir a la cofradía. Una represión que se justificó con diferentes argumentos jurídicos y teológicos, pero que se fundamentaba en el miedo que tanto los gobiernos terrenales como la Iglesia Católica mostraban ante una organización que reunía en su seno a un sector social que no estaba bajo su tutela. Nos referimos a esas personas que pertenecían al grupo de «no privilegiados» —en el marco de una sociedad estamental—, pero que —al mismo tiempo—, y debido a los florecientes negocios que ejercían, contaban con posibles económicos, educación y tiempo para poder debatir sobre la situación social y política existente en cada territorio. Además, muchas veces lo hacían desde una perspectiva librepensadora. Si a todo ello se unía que los mencionados encuentros se realizaban sin la supervisión oficial, diversos reyes, papas, alcaldes y obispos mostraron un gran temor a que —del seno de las logias— surgiera algún tipo de conspiración en contra del «trono y del altar». Y, por esta razón, los talleres iniciáticos fueron reiteradamente prohibidos y castigados durante siglos…

Dimensiones trascendentes

No sé si esta persecución sistemática hacia una organización —o, quizá, el halo de misterio que siempre ha rodeado a la cofradía— fue lo que llevó al autor —Julio Martínez— a comenzar a estudiar esta realidad hace casi 15 años. Más concretamente, a partir del verano de 2011. Lo hizo gracias al impulso del decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, Ángel Luis Rubio Moraga, quien le propuso hablar la sociabilidad aludida en México, tras una de las reuniones académicas que mantenían con periodicidad.

Justo en este momento, se le encendió a Julio Martínez una lucecita en su cabeza. La dimensión política y social de los talleres iniciáticos se alzó como un tema apasionante para ensanchar su carrera investigadora. Una querencia que se fue incrementando con las lecturas que fue haciendo a partir de ese momento. La primera obra se la recomendó el propio Ángel Luis Rubio. Fue México, tierra de volcanes, de Joseph Henry Leo Schlarman. En dicho compendio se abordaban —entre otros temas— la importancia de los masones durante el México independiente decimonónico. Y, más concretamente, a lo largo de la Primera República federal —que se extendió entre 1824 y 1835—, cuando los «escoceses», los «yorkinos» y —más tarde— el Rito Nacional Mexicano desplegaron sus actividades políticas…

Investigación bibliográfica

Así, comenzó a leer de forma compulsiva todo lo que tenía que ver con la masonería. Poco después, entró a formar parte del Centro de Estudios Históricos de la masonería Española (CEHME), una de las principales asociaciones académicas a nivel mundial centradas en estudios sobre la sociabilidad dieciochesca. Entre sus componentes, se encuentran expertos de América Latina, Estados Unidos, España, Francia, Italia o Portugal. Desde su fundación en 1982 —a instancias de José Antonio Ferrer Benimeli— ha desarrollado una gran multiplicidad de symposium internacionales de historia de la masonería española. En total, 16, en los que han participado lo más granado de la investigación sobre logias. Martínez García ha tenido la fortuna de intervenir en todos los encuentros realizados desde 2012 y que han tenido lugar —por este orden— en Gibraltar, en Gijón (Asturias), en Lisboa y en Ceuta.

Y, por supuesto, no se puede pasar por alto la labor de José Antonio Ferrer Benimeli, uno de los impulsores de este tipo de investigaciones a nivel europeo. Desde que publicase sus primeros trabajos a inicios de la década de 1970 —tesis doctoral incluida—, Ferrer Benimeli no ha pasado ni un año sin que su labor marcara el camino por donde abordar el tema masónico. Este jesuita, profesor emérito de la Universidad de Zaragoza —a pesar de llevar más de medio siglo en la brecha— no ha perdido ni un ápice de frescura, y sus perspectivas no sólo son escuchadas por masonólogos —o especialistas en el devenir pretérito de las logias—. También son seguidas por los propios iniciados, que siempre preguntan por él y leen con fruición los artículos, ensayos y monografías que realiza sobre la hermandad a la que pertenecen.

Todos y cada uno de dichos investigadores, con sus perspectivas y aportes, han generado un incremento de la pasión de Julio Martínez sobre el pasado —y el presente— de la cofradía. Y, tras pensarlo mucho, al final, se ha lanzado a realizar «Iniciación a la masonería. Un recorrido a las logias del mundo», que se constituye como un repaso somero a una parte de la historia masónica. Con ello, busca arrojar un poco más de luz sobre una entidad que ha sido extremadamente censurada por sus críticos, pero que —al mismo tiempo— ha sido encumbrada por sus fans incondicionales. Y en historia debemos huir de las trincheras. Es cierto que tenemos nuestro «corazoncito» y que la objetividad pura no existe. Pero, al menos, el autor ha pretendido hacer un acercamiento honesto a la Orden, de acuerdo a las fuentes a las que ha tenido acceso. Y siempre, intentando conferir un enfoque divulgativo.

Un recorrido desde el origen

Con este fin, ha realizado —en primer lugar— una definición de lo que consiste la masonería en realidad, para evitar confusiones. Seguidamente, ha impulsado un análisis de la evolución histórica de la fraternidad, con el fin de comprender los primeros pasos de la entidad. Y, como no podía de ser de otra manera, ha pasado a explicar la expansión internacional de la hermandad. Primero, a la Europa continental. Y, posteriormente, al continente americano. Además, en este proceso ha querido hacer un especial hincapié en determinados países, que —por su importancia— ha considerado que son de especial impacto para el libro. Entre ellos, Reino Unido, Francia, España, Estados Unidos, México, Cuba o Brasil.

Esto no impide que haya mencionado otros territorios del resto del mundo, para —así— comprender un poco más a la cofradía. Incluso, ha querido destinar algunas páginas del libro a asuntos que —normalmente— se plantean como dudas en una conversación sobre la referida organización. Entre ellos, las mujeres y la masonería, que es mucho más complejo de lo que se piensa; las iniciativas educativas que impulsaron los masones; el impacto del librepensamiento en el seno de las logias; el cariz obrerista que adoptaron algunos talleres masónicos; la simbología fraterna, tan utilizada en muchas producciones de masas cinematográficas y literarias; y, cómo no, la persecución y represión a la que le sometieron a la hermandad tanto las religiones —sobre todo, la Iglesia Católica— como los regímenes dictatoriales.

De esta manera, se ha pretendido otorgar —en este título— un nuevo enfoque a la fraternidad, con el que explicar en qué consistió en realidad esta sociabilidad, huyendo de mitos negativos y positivos sobre la misma. Todo ello —al mismo tiempo— combinado con el manejo de documentación y —siempre— con la remisión a la historia. Esto no quita que se puedan aparecer errores, pero siempre se ha cometido sin dolo. El libro en cuestión se puede consultar en el siguiente enlace.


Parvis extiende su profundo reconocimiento al autor por su generosidad y amabilidad al compartir un documento que presenta su obra, en términos que enriquecen el acervo de la Orden. Para realce de la redacción y los conceptos originales, y con la idea de amenizar la lectura, se agregaron el énfasis de las negritas y las pausas de los subtítulos, y también se realizaron ínfimas adaptaciones en el uso de mayúsculas, todo ello siguiendo el propio estilo editorial.

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