Música Cervantes

Por Maestro Orfeo

¿Qué relación ha existido entre la música y la masonería? ¿Qué relevancia tuvo este arte en la tradición iniciática? En las logias se la menciona como la «Columna de Armonía» y se considera fundamental en la construcción del marco que guía los principios de Sabiduría, Fuerza y Belleza durante los trabajos. Entre sus antecedentes históricos se cuentan desde canciones relacionadas con oficios operativos hasta compositores y piezas musicales influyentes en la era especulativa. Su práctica floreció con perfiles diferentes en cada país y tuvo su «siglo de oro» con cultores muy destacados. 

A partir de este número vamos a compartir aspectos de este silente oficio, abriendo un canal sensitivo a través de los acordes musicales. La contribución de estas líneas consistirá en construir el marco para que los tres distintivos acordes de Sabiduría, Fuerza y Belleza conduzcan el trabajo de las logias, fortaleciendo el salario de los obreros.
El ars musicae forma parte del Quadrivium, para más datos, un conjunto de disciplinas que son objeto de estudio en la institución. 
A la música en logia se la denomina también la tercera columna o la de armonía, agregada junto a las de Septentrión y Mediodía. 
En tiempos remotos la masonería operativa incorporaba canciones relativas a los oficios, que es la función que cumple cada miembro de la logia, costumbre que luego fue continuada por la masonería especulativa; tal es así que en 1723, en la publicación de las Constituciones de Anderson se incluyeron cuatro canciones masónicas: 

  • El canto del Maestro
  • El canto del Vigilante
  • El canto del Compañero (de autoría de John Frederic Lampe – 1703-1751)
  • y el canto para la Recepción de Aprendices (inspirado en una famosa tonada irlandesa, se entonaba en la Cadena de Unión, razones suficientes para que atravesara el tiempo constituyéndose en el más conocido)

Hay pocos rastros de la canción masónica en el siglo XVIII, pero se puede mencionar entre otros a:
James Oswald (1710-1769) participó en el armado de una colección escocesa, de la cual nos legan unas melodías que están aquí abajo:

Otros compositores y músicos de la época:
Thomas Augustine Arne (12/3/1710 – 5/3/1778)
Charles Dibdin (4/3/1745 – 25/7/1814)
Edward Orme (1710 -11 – 1777), quien ocupara durante 35 años el cargo de Gran Maestre Provincial Adjunto de Cheshire (Inglaterra), es autor de “Guardian Genius of our divine art”, canción que ocupa el número 33 de la colección anexa al Ahiman Rezon (edición de 1764), y que entregamos aquí mismo:

La música masónica florece y adquiere relevancia en Francia con la creación de unas sociedades de conciertos, instrumentos a través de los cuales los masones impulsaron la vida musical del siglo XVIII.
Estas organizaciones artísticas también se implementaron en Inglaterra aproximadamente en 1724 con la creación de la Philomusicae et Architecturae Societas Apollini, que organizó conciertos populares aunque estaban reservados exclusivamente para masones, por mandato del artículo 17 de sus estatutos.

A diferencia de la música masónica inglesa, que estaba abocada a dar belleza a los trabajos en logia, en Francia adquirió relevancia como parte de los ágapes que sucedían a los trabajos logiales.
Cabe mencionar algunas piezas musicales, tales como:
Chansons notées de la très vénérable confrèrie des maçons libres (Canciones anotadas de la muy venerable cofradía de masones libres), un cantoral que fue recopilado y publicado por Jacques Cristophe Naudot (1690 – 1762). 

Este famoso flautista fue fundador y superintendente musical de la Logia Coustos Villeroy, una de las primeras logias de Francia, para la que compuso una obra titulada La marcha de los masones.  Participó activamente de una asociación denominada Concierto Espiritual, que fue fundada en 1725, y que se constituye en la primera sociedad de conciertos en ese país, espacio al que los músicos masones pertenecían y que adquirieron una fuerte relevancia social.

Al final del reinado de Luis XV se consolida la práctica de que los talleres contaran con una formal “Columna de Armonía”, que contaba entonces con siete instrumentistas: dos clarinetes, dos cuernos, dos fagots y un tambor. En los templos grandes, además, se llegó a contar con órganos, pianofortes o pianos.

Algunos autores afirman que, dependiendo de la confesión religiosa, las logias de países católicos se inclinaban por los instrumentos de viento, mientras que el órgano o el harmonium era preferido en las de los estados protestantes.

Philippe Autexier, en su libro Lyra Latomorum (La lira masón) de Ediciones Detrad, indica que podemos establecer la existencia de un “siglo de oro” de la música masónica, el tiempo comprendido con las eras conocidas como del clasicismo y del romanticismo, período en el cual brillaron:
Franz Joseph Haydn (31/3/1732 – 31/5/1809), del cual consta su iniciación el 11 de febrero de 1785 en la Logia de la Verdadera Concordia, en el Oriente de Viena. Compuso Las seis sinfonías parisinas en 1787 por encargo de la Sociedad Olímpica de París, que fuese una organización paramasónica de la época, y le adjudican también algunos lieder masónicos. En su oratorio La Creación (1798) se observan los vestigios intelectuales de su Iniciación, el que sumado a Les Saisons (1801), eran utilizadas en las fiestas solsticiales de entonces. Compuso varias partituras para  la Logia Olímpica. Dejamos dos extractos de su obra dedicada a las estaciones:

Himno al Sol (Verano)

Sie scheint in herrlicher Pracht,
in flammender Majestät!
¡Ey! ¡Oh Sonne, Heil!
Lichts und Lebens Quelle, Heil!
O du des Weltalls Seel und Aug,
der Gottheit schönstes Bild!
Dich grüszen dankbar wir!

Brilla en su deslumbrante esplendor,
en su flamante majestad.
¡Gloria, oh Sol, gloria!
¡Fuente de luz y vida, gloria!
¡Oh tú, ojo y alma del universo,
tú, imagen más bella de la divinidad,
te saludamos con gratitud!

Aire de Simón (Invierno)

Erblicke hier, betörter Mensch,
erblicke deines Lebens Bild.
Verblühet ist dein kurzer Lenz,
erschöpfet deines Sommers Kraft.
Herbst dem Alter zu,
schon naht der bleiche Winter sich
und zeiget dir das offne Grab.
Wo sind sie nun, die hoh’n Entwürfe,
die Hoffnungen vom Glück,
die Sucht nach eitlem Ruhme,
der Sorgen schwere Last?
Wo sind sie nun, die Wonnetage,
verschwelgt en Üppigkeit?
Verschwunden sind sie wie ein Traum.
Nur Tugend bleibt.

Mira aquí, tonto,
mira la foto de tu vida.
Tu corta primavera se ha marchitado,
la fuerza de tu verano se ha gastado.
El otoño de vuestra época ya se desvanece;
Ya se acerca el pálido invierno
y aparece la tumba abierta.
¿Dónde están los proyectos ambiciosos,
las esperanzas de felicidad,
la búsqueda de la vana gloria,
el pesado fardo de las preocupaciones?
¿ Dónde
se disipan en el placer los días de embriaguez?
¿Y las alegres noches
de vigilia y tumulto?
Han desaparecido, como en un sueño,
sólo queda la Virtud.


En el próximo Parvis no te pierdas a Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, el músico masón más reconocido en los altos ámbitos artísticos y también extensamente difundido a nivel popular


Reconocimiento

Maestro Morfeo no puede menos que agradecer el inmenso aporte de distintas fuentes que fueron consultadas para la confección de este humilde aporte, espacios entre los cuales se destacan los siguientes: 

Musée virtuel de la musique maçonnique
Museo Virtual de Historia de la Masonería (Universidad Nacional de Educación a Distancia – España)

Esta entrada se publicó antes aquí el 21/11/23

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