La “Carta di Bologna”, conocida formalmente como “Statuta et Ordinamenta Societatis Magistrorum Tapia et Lignamiis” (Estatutos y ordenanzas de la sociedad de maestros de tapia y madera), fue redactada en latín por un notario de Bolonia el 8 de agosto de 1248, bajo las órdenes del alcalde Bonifacio De Cario. Este documento, que se conserva en el Archivo de Estado de esa ciudad, ha sido sorprendentemente soslayado por los estudiosos de la masonería, a pesar de su relevancia histórica.

Publicada por A. Gaudenzi en 1899, la “Carta…” incluye documentos adicionales de 1254 y 1256, reproducidos en el libro “In Bologna. Arte e società dalle origini al secolo XVIII” (1981). En 1982, el masón Eugenio Bonvicini editó este documento, presentando un ensayo en el “Congreso Nacional de los Sublimes Areópagos de Italia”.

Este texto es el más antiguo conocido sobre la masonería operativa, 142 años anterior al “Poema Regius” y 182 al “Manuscrito de Cooke”. El sacerdote jesuita Ferrer Benimeli ha destacado su importancia, relacionándolo con la historia de la Orden y su conexión con las Constituciones de Anderson de 1723.

La “Carta di Bologna” también incluye una lista de 371 Maestros de 1272, la que ya incorpora también los nombres de algunos masones aceptados -como se conoce a los miembros que no practicaban la albañilería, aunque integraban la masonería-, mostrando su relevancia en la historia de la institución en Italia.

Parvis entrega en esta ocasión una copia de tan valioso testimonio.

Ver también esta publicación nuestra de hace pocos meses:

Compartir este artículo