Sodalitium

Entre los pliegues de instituciones herméticas, una telaraña de silencio se desgarra: secretos oscuros, mecanismos de control y una lucha clandestina emergen tras décadas de sombras. Lo que comenzó como murmullos en pasillos eclesiásticos se transformó en un terremoto que derrumbó muros de impunidad, revelando conductas siniestras bajo fachadas de devoción. Hoy, documentos sellados, testimonios estremecedores y una decisión histórica desde el corazón del Vaticano dibujan el mapa de un escándalo que redefine el concepto de justicia en esa estructura milenaria.

La presentación del libro La verdad nos hizo libres (Debate, 2025), del periodista peruano Pedro Salinas, ha reavivado la discusión sobre uno de los capítulos más oscuros de la Iglesia católica en América Latina: la supresión del Sodalitium Christianae Vitae (SVC), orden religiosa fundada en el Perú en 1971 y disuelta por el Vaticano en 2024 tras confirmarse sistemáticos abusos físicos, psicológicos y sexuales.

La obra, que lidera ventas en librerías limeñas desde su lanzamiento el 10 de abril pasado, combina el rigor periodístico con el relato en primera persona de Salinas, exmiembro del Sodalicio y figura destacada en la investigación que destapó los crímenes de la organización. Según el autor, este será su «último libro» sobre el tema, tras quince años dedicados a documentar lo que califica como «una estructura sectaria disfrazada de piedad católica».

La caída de un gigante

El Sodalicio, con ramificaciones en diez países y un poder económico basado en colegios, universidades y medios de comunicación, operó con impunidad durante cuatro décadas. Sus líderes, entre ellos el fallecido Germán Doig Klinge (acusado póstumamente de abusos), ejercieron un control totalitario sobre sus miembros, según testimonios recogidos en el libro. «Eran expertos en capear crisis —explica Salinas—. Hasta que en 2015 publicamos Mitad monjes, mitad soldados, donde expusimos su maquinaria de abusos».

El punto de inflexión llegó en noviembre de 2022, cuando la periodista Paola Ugaz, coautora de aquella primera investigación, se reunió con el Papa Francisco. «Ese encuentro fue crucial —relata Salinas—. El Papa actuó con una determinación inédita». En julio de 2023, el Vaticano envió a Perú la Misión Scicluna-Bertomeu, que confirmó las irregularidades y allanó el camino para la supresión definitiva de la orden en 2024.

La Iglesia peruana: entre la complicidad y el silencio

El libro critica duramente a la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), señalando que solo cinco obispos apoyaron a las víctimas. «El resto fueron cómplices por omisión —afirma Salinas—. Incluso hoy, bajo el liderazgo de Carlos García Camader, mantienen una actitud pusilánime«.

Un caso emblemático es el del cardenal Juan Luis Cipriani, quien en 2024 desafió abiertamente las medidas disciplinarias impuestas por el Vaticano tras una denuncia por abusos. «La CEP guardó silencio —denuncia Salinas—. Es el mismo patrón: proteger a los poderosos en lugar de a las víctimas«.

Legado y paradojas

Aunque Salinas se declara «agnóstico gracias al Sodalicio», reconoce que Francisco le devolvió la fe en una Iglesia capaz de reformarse. «Este Papa entendió que había que amputar un miembro enfermo —reflexiona—. Su alianza con figuras como sor Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio para Institutos de Vida Consagrada, muestra un compromiso real con la justicia«.

El libro también alerta sobre el riesgo de que surjan nuevas organizaciones similares. «El Sodalicio no fue un caso aislado —advierte el autor—. Su estructura piramidal y su mezcla de fanatismo con poder económico siguen siendo un modelo peligroso».

Voces que persistieron

Entre los protagonistas anónimos de esta historia destacan sobrevivientes como José Enrique Escardó, quien en el año 2000 publicó las primeras denuncias en un semanario limeño, y Martín Scheuch, cuyo testimonio fue clave en procesos judiciales. «Sin su valentía —concluye Salinas—, ninguna investigación periodística habría sido suficiente. Ellos son los hobbits que vencieron a un Gollum colectivo».

Con 287 páginas que mezclan documentos inéditos, diálogos cinematográficos y análisis histórico, La verdad nos hizo libres se perfila como un texto imprescindible para entender no solo el caso Sodalicio, sino los desafíos de una Iglesia que mantuvo estas pústulas por demasiado tiempo.

La información se publicó en religiondigital.org.

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